SINTONIZAR CON LA FRECUENCIA PRIMORDIAL📡📻🌌

Primordial: adj. principal o esencial, primitivo o primero.

― Diccionario de la R.A.E.


Percibimos la realidad en una determinada banda de frecuencia, y nuestro cuerpo a modo de dispositivo, con los sensores que serían nuestros sentidos, codifican la información del medio dentro de esa banda de frecuencia. Si somos capaces de adaptarnos a otras bandas de frecuencia, tendremos una visión más amplia de la realidad, más allá de la percepción.

EL RUIDO Y LA INFORMACIÓN INTERFERIDA


Si sabemos, que la práctica totalidad de la información que recibimos a diario está diseñada para el control de masas ¿en quien confiar? Parece una pregunta sin respuesta clara. y no basta con decir, que no te puedes fiar de nada ni de nadie, sin que entregues una solución, alejada de la vía del maestro, porque también cada maestro tiene su interferencia.


Pero si partimos, de que la información independiente, es a su vez la más fiable, lo más acertado, es que tomemos múltiples referencias que nos sirvan en nuestro interior, de forma positiva, sin llegar a casarnos o comprometernos con una vía concreta y exclusiva, que puedo hacer que por cerrarnos en ella, perdamos elementos de conocimiento y otras partes.

El único compromiso firme que hemos de asumir, es para con nosotros mismos, porque no podemos olvidar que cada uno es dueño de sus acciones y decisiones, y por más que nosotros creamos tener una versión útil y funcional de la verdad, cada uno de nosotros para bien o para mal, juega un papel insustituible, independientemente de lo que crea saber.

Porque hay tantos caminos como almas, cada uno de nosotros hemos de buscar en nuestro interior, ayudándonos con las herramientas que mejor nos sirvan, para recabar ese conocimiento tras el velo, que en ninguna otra parte seremos capaces de encontrar, ni siquiera en un mostrador, por más honesto que este sea. Pensemos en la introspección.

NO ES UNA GUERRA INTELECTUAL


Ninguno de nosotros en un plano consciente, tiene la totalidad de la historia; pero todos y cada uno de nosotros, cómo segmentos individuales, o fractales de la totalidad, en una suma no necesariamente lineal, en conjunto, si tenemos la fuerza y el conocimiento suficiente para ganar esta guerra declarada al ser humano. Es la suma de los individuales.


Podemos hacerlo, sin necesidad de juzgar a los demás por lo que creen, o por lo que piensan, porque a ellos también les corresponde su parte, que no puede ser sustituida por la nuestra. Asignarnos una única vía o solución para ir a la batalla, nos restará fuerzas, ya que el enemigo no duda en emplear cualquier arma sin discriminar en nuestra contra.

Ten esto muy claro: tu parte es solamente tuya y esa es tu responsabilidad, pero has de confiar en que cada uno va a hacer la suya y no encogerte de hombros ante el desánimo, cuándo tienes la sensación de que todo va a la deriva y la gente no escucha. El desánimo es un engaño, porque hasta lo más pequeño puede volverse infinitamente importante.

No se trata de convencer a nadie, se trata de que cada uno va a jugar un papel. No se trata de una batalla intelectual de listos contra tontos, y si lo hemos creído, es que estamos más perdidos de lo que parecía. Si el razonamiento y nuestra capacidad de entendimiento, son herramientas, vamos a usarlos como lo que son, pero no aferrarnos a ellos como única vía.

EJERCICIO DE VISUALIZACIÓN: CÓMO ACCEDEMOS A ESTA INFORMACIÓN


Es importante buscar un momento diario de introspección, evitando el ruido e interferencias que nos contaminan a diario, para estar seguros que todo lo que encontremos en nuestra búsqueda interior, es en gran parte nuestro y no fruto de influencias externas. A sabiendas de que esto es muy difícil, porque los ruidos aparecerán, reservarnos ese momento.

No es un ejercicio puntual, es ejercitar la visualización interior, y aprender a discernir poco a poco, lo que nos pertenece a nosotros, de lo que es la contaminación de información ajena. No te hablo ni de meditación, ni de oración, ni de rezar, ni de nada que suponga pedir, suplicar o canalizar, información, imágenes o sensaciones, fruto de tu búsqueda interior.

Empieza por buscar un momento de comodidad y silencio, sin caer en el sopor del sueño, mejor con los pies en tierra antes que tumbado para evitar dormirte y asegúrate, que no vas a ser molestado o interrumpido. Empieza por visualizarte a ti mismo fuera de ti, como si fueras un observador externo, desde todos los ángulos posibles.

Comprobarás que enseguida empezarán a aparecer los ruidos y se te cruzarán pensamientos e imágenes, que tratarán de alejarte de ese momento de concentración. Es importante que estés centrado en ti mismo en ese momento, y que desde esa visualización al contemplarte, imagines por ejemplo una chispa que surge desde dentro de ti, y que primero permanece pequeña.


Quédate en ese momento todo el tiempo que consideres necesario, y obvia cualquier pensamiento, imagen o distracción, que ten por seguro, aparecerá. Intenta hacerlo sin elementos auxiliares, cómo música relajante, cerrando los ojos contemplándote desde fuera, mientras esa chispa ubicada en el centro de tu pecho por ejemplo, la vuelves infinitamente más pequeña y después más grande, de forma que puedas llegar a controlar este escenario.

Esto no es exacto, ni igual para todo el mundo: lo importante aquí, es que seas tú el que controle lo que visualiza. Ahora empieza a hacer esa chispa cada vez más grande, controlando su velocidad de propagación y su tamaño hasta que poco a poco vayas expandiéndola, convirtiéndola en una especie de barrera protectora.

Ahora sería un buen momento, para decretar que todo ruido o interferencia que pretenda molestarte, o invadirte, resulte quemado o eliminado al chocar contra esa barrera de protección que has creado. Recuerda que no estás ni rezando, ni rogando, ni pidiéndole nada a nadie, porque el que maneja la situación eres tú. Decretar no es pedir, para que nos entendamos, sería algo más parecido a ejecutar un comando de voz.

Si no te sale a la primera, ten paciencia porque no todos visualizamos igual. A algunas personas les resulta muy fácil y a otras les cuesta, pero se trata ante todo, de un ejercicio en el que tú estás en el centro y controlas el escenario. Ahora sabiendo, que percibimos según una banda de frecuencia, tendremos que ir explorando con la visualización el como sintonizamos con la frecuencia, que nos ayudará a ensanchar nuestra percepción ordinaria.

CÓMO SINTONIZAR CON LA FRECUENCIA CORRECTA


Lo más difícil de todo es alejarnos interiormente de los ruidos externos, que a modo de interferencias, tratarán de penetrar en la barrera de protección que has creado, a la hora de sincronizarte, o sintonizar, con una frecuencia que podríamos llamar frecuencia del todo o frecuencia primordial, que no es más que tu propia frecuencia auténtica libre de contaminación e interferencia.


Podemos llamarla frecuencia del todo o primordial, porque tú como parte del todo, eres también a su vez parte y totalidad de esa fuente, que agrupa la totalidad a modo de sumatorio de todas las frecuencias que se emiten en la naturaleza, y como segmento o fractal y forma parte de ese todo, también habita en ti.

No lo veas como una conexión, o como una canalización, es más bien entender que nuestro cuerpo es un dispositivo que es capaz de recibir frecuencias, que se hallan a nuestro alrededor, y a través de esa frecuencia recibimos la información a codificar, que conforma no solo nuestra realidad, sino todas las realidades que no somos capaces de percibir con nuestros cinco sentidos. Y si nuestro cuerpo es un dispositivo, el alma es nuestro Wi-Fi.

Para saber si esa frecuencia es la correcta, será la que visualicemos como propia y depurada. Y podremos empezar a explorar, cualquier tipo de imagen, sensaciones y contenidos, que ni siquiera en un momento de aparente lucidez, nos habríamos planteado. puedes visualizar esta información en forma de biblioteca, en forma de pantallas de ordenador, en forma de libro, en forma de televisión, en cualquier forma que te ayude y te haga sentir más cómodo.

PRECAUCIONES A TENER EN CUENTA CUANDO NAVEGAMOS ENTRE FRECUENCIAS


Advertencia: Hemos de tener en cuenta que nos estamos moviendo en un campo abierto, y el hecho de realizar este ejercicio, no implica necesariamente, que el contenido o lo que percibamos en la forma en la que lo percibamos, sea positivo de por sí. En ese momento, al igual que nosotros, hay “más gente mirando”, y cuando digo gente, me refiero a entidades que están muy pendientes, de todos aquellos que empiezan a buscar y a navegar entre frecuencias, por lo que también quedamos expuestos a todo tipo de parasitación, si no tomamos precauciones.


Recuerda que seguimos despiertos y que no estamos soñando, estamos explorando un estado de consciencia, por lo que tu lucidez a la hora de buscar información, es clave. Si te imaginas en una biblioteca, puedes buscar respuestas a tus preguntas dándole al lomo de cada libro, el título de la pregunta. Esta suele ser una forma sencilla, para visualizar estos archivos.

Estamos buscando dentro de nosotros mismos, lo que identificamos como información álmica, por lo que hemos de tener presente, que más que el formato de la información que nos encontremos, nos hemos de cuestionar su naturaleza y procedencia, manteniendo en todo momento la protección, de forma lúcida y constante. Antes de tocar "cualquier cosa" conviene encapsularla, porque es probable que te encuentres con alguna sorpresa, o con un gancho, o con un cebo.

Durante este ejercicio de introspección, puedes estar seguro de que no te van a abandonar las interferencias en todo momento y se te cruzarán pensamientos que tratarán de entorpecer tu búsqueda.  No pienses en términos de correcto o incorrecto, y ante todo mantén la paciencia, porque este ejercicio requiere práctica, y puedes hacerlo tú mismo sin la necesidad de recurrir a terceros.

INTERFERENCIAS Y PUERTAS TRASERAS


De todo lo que recibas, para aquilatar tu percepción, piensa siempre que cada información o cada imagen, cada sensación o emoción, puede tener una o varias puertas traseras, que te has que cuestionar, pensando en cómo podría instrumentalizarse esa información, tanto a favor como en contra. Mantén siempre un espíritu crítico y no te dejes intimidar en momento alguno por lo que puedas llegar a ver o experimentar.


Si bien la dualidad nos limita en esta realidad de tercera dimensión, también puede ser una herramienta eficaz, para detectar las contrapartidas que en un primer lugar, pueden parecer positivas. De igual forma que una radio antigua, hay que ir probando poco a poco para buscar la frecuencia correcta en un determinado canal, este ejercicio sería algo parecido.

Y entre canal y canal, hasta qué das con el programa que estás buscando, encontrarás ruido e interferencias. Habrá información, imágenes y sensaciones que te resuenen, pero también encontrarás por el camino, distracciones e intromisiones, que te enseñarán que no eres el único que está navegando por esas frecuencias, y que hay mucha más realidad de la que nos han contado.

Si eres consciente en todo momento, de que eres el dueño de la situación, y que la protección que has creado en tu visualización, es efectiva, puedes prolongar este estado en todo momento. Al principio cuesta, porque estamos muy acostumbrados a consumir información de forma pasiva, y esto supone un esfuerzo en mayor o menor medida.

Pero si realmente quieres experimentar algo que te afecta, esta es una manera genuina de hacer introspección, sin necesidad de buscar maestros, guías o información que puedan estar interferidas. Ante un mundo plagado de frecuencias contaminadas que nos condicionan ¿por qué no buscar en el único lugar a dónde no nos invitan a mirar?

Si quieres una referencia útil para este tipo de información te recomiendo:

el canal de Youtube El Guerrero Interdimensional

Somos antihéroes en un mundo que ha dejado de creer en los hombres buenos

Comentarios

LO MÁS LEÍDO 🔎