5 TOP MENTIRAS O TRAMPAS, EN LAS QUE CAEN LOS HOMBRES EN PAREJA 💣

Open your eyes and look at me. No, I don't think I will kiss you, although you need kissing, badly. That's what's wrong with you. You should be kissed and often, and by someone who knows how.

― Rhett Butler, Gone with the Wind

Percibimos la realidad de forma diferente. Por lo tanto, nuestra manera de expresarnos también lo es, y aunque empleemos el mismo idioma, o las mismas palabras, no tenemos por qué estás diciendo lo mismo o expresar las mismas cosas.


Esto es muy importante decirlo, porque algunos dirían que las mujeres mienten más que los hombres, cuando yo lo que te estoy diciendo es que estamos diciendo cosas distintas y que no entendemos la vida o la realidad de la misma manera. Pero espera, que no creo en la santidad ¿qué mienten? Pues claro que mienten, y lo hacen muchísimo mejor que nosotros, pero lo que te expongo a continuación, más que mentiras… podrían catalogarse como “una serie de trampas” en las que los hombres, solemos caer en nuestras relaciones con ellas. Así que allá van:

1. “estoy bien, no pasa nada”

Cuando una mujer dice esto, ella se refiere exactamente a justo lo contrario y aquí está el tema: tú sabes en alguna parte de tu cerebro, que hay algo que no está bien. cuando tú le preguntas: cariño ¿está todo bien? Ella dice sí y después… hay un silencio. Sabes que hay algo ahí dentro que se está fraguando, insistes: ¿Estás segura? ella dice: Sí, todo está bien.


Tienes algo que hacer o has quedado, y te das cuenta de que su comportamiento cambia en cuanto lo dices. Se abre un silencio incómodo y de pronto se calla. antes de salir, le das un beso y la sientes fría, y como no te quedas tranquilo, vuelves a preguntarle: Oye ¿te pasa algo?... dímelo. Y ella de nuevo: No, no pasa nada… todo bien. Ya no puedes hacer más, porque de alguna manera has firmado ya tu sentencia. No sabes bien por qué, pero ya está en marcha la maquinaria del chantaje emocional.

Cómo has insistido, tú ya piensas: Bueno ya puedo seguir adelante. Con tu salida, con tu trabajo, o con lo que tengas pendiente, que ya se le pasará. Y justo ya cuándo regresas, te están esperando ella y la cara de morros, los brazos cruzados y el reproche. Puedes estar preparado para una discusión que ha estado preparando durante esa ausencia tuya, afilando las palabras para reprocharte algo, más el acumulado qué ha debido estar guardando para echártelo encima, en cuanto fuese oportuno.

Puedes estar seguro qué no vas a salir de esa conversación, sin que ella haya obtenido antes una disculpa materializada en una ventaja, promesa, bien o servicio, que te haya reclamado anteriormente, y que no le hayas dado. Y esa discusión o esa salida tuya, es la moneda de cambio para poder obtenerlo.

2. “Puedes contármelo todo”

En una relación sobre todo al principio, puedes estar seguro de que estás más o menos de forma consciente, sometido a una lectura continua acerca de tus gestos, tus hábitos, tu forma de vestir, tus amistades, tu familia y por supuesto, tu pasado sexual y de pareja. Las mujeres son curiosas como los gatos, y quieren saberlo todo. Como no te van a preguntar directamente porque eso podría dejarlas bastante mal, te lo va a hacer siempre de manera indirecta, o por pequeñas preguntas casuales, goteando con insistencia periódica, en las que aparentemente sin intención, le vayas dando información y detalles.


Esto es para que ella pueda construirse un mapa mental sobre ti. La información es poder, tiene sentido: cuanta más información ella tenga de ti, más poder va a tener en la relación, ya que en algún momento puede que no quieras hablar, o que no te apetezca responder, o que ella como ha visto que no has respondido o te has hecho el loco, con las preguntas que te ha hecho, puede soltarte la frasecita: puedes contármelo todo, confía en mí que no me voy a enfadar, que para eso estamos, bla bla bla…

En el momento en el que pronuncias el nombre de alguna exnovia, o ella te haya preguntado explícitamente por cómo era tu exnovia contigo, o te pregunte, por ejemplo, cuáles son tus fantasías sexuales (si le importan), o qué te gusta hacer en la cama, puedes estar seguro de que, con lo anterior, todo irá en el mismo modelo de información sobre ti. Y cuando tu modelo esté construido en su cabeza, ella ya sabrá por donde tenerte cogido, que por otra parte no es muy difícil, pero sabrá exactamente por dónde tiene que meterte los dedos, para que reacciones a su conveniencia, siempre y cuando ella tenga algún interés en ti.

De esta situación es muy difícil salir, porque no solamente son tus palabras, sino cómo las dices. En esto, ellas tienen una mayor inteligencia emocional y saben detectar perfectamente, por tu tono de voz, por tu ánimo, por tu mirada, o por tus expresiones faciales, si lo que estás diciendo es verdad o no. Por eso cuando te dicen: cuéntamelo todo que no me voy a enfadar, es simplemente una cuchara un gancho, para que piques y sueltes la información creyendo que, en efecto, puedes confiar en ella. Una vez hayas liberado esa información, estás muerto chaval.

3. “nunca he hecho esto antes”

Los hombres llevan muy mal por regla general, el no saben asumir que las mujeres o sus parejas, tengan una mayor actividad sexual o tengan un mayor histórico sexual que ellos. Cuando no asumir esto, en realidad es absurdo porque la mujer, es mucho más activa sexualmente que el hombre. Esto no es ningún misterio, por el simple hecho de poder generar oportunidades cuando ella quiere, y por tenerlo mucho más fácil para poder entablar relaciones sexuales. La mujer siempre será mucho más activa sexualmente que el hombre, o al menos siempre tendrá esa posibilidad: punto y amén.


Si en una primera cita, se da la primera relación sexual, no es de extrañar que ella diga algo así como: esto es la primera vez que lo hago, o nunca he hecho esto antes. Bueno, esto es básicamente una mentira tan grande como un camión. La mujer dice esto en primer lugar, para que no pensemos qué es promiscua; y en segundo lugar, para que el hombre no se sienta inseguro o incómodo… que es la primera vez que lo haces, claro y yo me he caído de un guindo.

Juzgar el histórico sexual de una mujer por el mero hecho de tener más experiencias que tú, es hacer el imbécil y no saber cómo funciona el mundo. El condicionamiento social, es cierto que sigue existiendo, tanto por parte de su círculo social próximo, de sus amigas y familia, cómo lo que pueda pensar su pareja de ella. Aunque si su pareja sexual o sus parejas sexuales esporádicas, no le suponen una preocupación, no tendrá ningún problema en mostrarse desinhibida. Cuanto más creas que la conozcas, más va a proteger su condicionante social, y cuanto menos la conozcas o menos relevancia ella te dé en su vida, más le dará igual lo que piense la gente, o lo que pienses tú. Por eso el novio formal y el marido, siempre han sido y serán, los últimos de la fila.

Mira, puedes verlo de esta manera: lo que a ti como hombre te ha podido pasar dos o tres veces en tu vida, una o ninguna, en cuanto a un ofrecimiento sexual claro y explícito por parte de una mujer en unas determinadas circunstancias, ella, sin embargo, tiene la posibilidad probablemente de enfrentarlo varias veces al día, o a la semana, según desee exponerse o no. O cuando a ella le apetezca de generar esa oportunidad, con lo cual dime si alguien es capaz de tragarse eso de: esto es la primera vez que lo hago… por favor ¡madura de una vez!

4. “ya casi estoy”

Aquí hablamos de estatus: aunque no veas una relación directa en un primer momento, estamos hablando de la caza y la consolidación del estatus. Sí… ¡como lo oyes! No te preocupes, porque ahora mismo te voy a ayudar a conectar las piezas, del porque ella se predispone como objeto de encantamiento, deseo, o imán social, para las personas de vuestro círculo social o profesional.


Esto es algo más aplicable a las relaciones estables o a relaciones que ya llevan un tiempo avanzadas. Si vais a salir a cenar o a un evento, y ella se está arreglando, tú probablemente lleves ya más de media hora dando vueltas por la casa… y ella no termina de vestirse, peinarse, o elegir la ropa. Ya sabes que ella en ese momento, no se está arreglando para ti ¿verdad? No, no… no se está arreglando para ti ¿No te habías dado cuenta? Pues entonces esto te va a doler un poco:

Si tú ya estás con ella, tu novia o tu mujer, ya no necesita arreglarse para ti, porque tú ya estás asegurado y te da por hecho. Ella quiere estar perfecta para cualquiera, menos para ti. Por eso le da tantas vueltas a qué ponerse, a cómo peinarse, a qué tacones escoger, o al perfume va a llevar puesto, que todos notarán a su paso encantador. Y esto ¿por qué? Pues porque para una mujer, no hay nada más importante que estar siempre activa en el mercado, social y sexualmente.

Y cuando digo sexualmente, no quiero decir que tenga pensado realizar sexo explícito tal y como lo entendemos, pero sí que se está arreglando para atraer, para encantar, para enamorar a las personas, del círculo social con el que os vayáis a encontrar. Para ti ya no hace falta que se arregle, porque a ti ya te tiene bien cogido ¿te enteras? Eres el acompañante que consolida su estatus, de ahí hacia arriba… siempre arriba.

5. “te quiero”

Aquí lo primero que tienes que entender, es que cuando un hombre y una mujer dicen te quiero, no están expresando lo mismo. Cuando un hombre le dice te quiero a una mujer, le está diciendo que la prefiere sobre todas las demás, que está dispuesto a hacer lo que sea por ella, y que piensa dedicarle todo su tiempo y todos sus recursos, para poder consolidar la relación de verdad, y tener un futuro. Es algo vital, entendiendo por supuesto que el hombre en este caso se está expresando con sinceridad. Porque todos podemos mentir, o no estar seguros de lo que queremos. Ellas también.


Pero desde su realidad, cuando ella te dice te quiero, lo que realmente te está diciendo es que en ese mismo momento te quiere y quiere estar contigo. Se siente a gusto contigo, se siente segura contigo, se siente protegida contigo, y en ese momento eres el hombre que más vale para ella. Pero no constituye una promesa o garantía, ni supone la misma implicación emocional o material, que tiene para un hombre. Por eso se dice que los hombres nos cuestan tanto expresar estas dos palabras, porque para nosotros tiene una implicación mucho más grave y mucho más sólida, de lo que es un estado emocional pasajero o transitorio.

Date cuenta que no implica fidelidad, o lealtad, que vaya a guardar tus secretos, o que vaya a ser un apoyo para ti. No está en su naturaleza serlo. Para ella decir te quiero, es muchísimo más fácil de lo que es para ti o para mí. Ella tiene sentimientos y eso nadie lo pone en duda, pero no implica nada más.

Hay una forma de explicar esto: mientras nosotros nos enamoramos de un perfil de mujer o de un tipo de mujer concreta, que se va a repetir sucesivamente a lo largo de nuestra vida. Nos van a atraer por así decirlo, el mismo tipo de mujer, o unos rasgos, valores o físico concretos. Ellas tienen una programación diferente. A ellas les va a atraer, o les va a gustar, o van a desear al ganador. Al que está en la cúspide de la pirámide, en el momento en que disfrute de la mejor posición. Ellas están programadas para fijarse en el triunfador, en el Alfa y lo demás, o el contexto importa bastante poco.

Esto tampoco deberías juzgarlo, porque es una programación biológica y de hecho, es una programación que hasta ahora, ha permitido la supervivencia de la especie. Les permite asegurar su estatus y el de su descendencia, puedes llamarlo como quieras, o sentirte como quieras, pero ese es el cálculo y no otro. Es así, independientemente de las desviaciones del promedio. Por eso las implicaciones entre un te quiero y otro te quiero son tan diferentes.  Así que ya sabes, no es que sea mentira exactamente… es una diferencia de tantas que hay. Por eso, pretender que los hombres y las mujeres sean iguales a un nivel sexual o instintivo, es imposible, por más que se empeñen en hacernos iguales. Partimos de realidades diferentes.

El silencio y la inteligencia, son tus mejores amigos.

Somos antihéroes en un mundo que ha dejado de creer en los hombres buenos.

Comentarios

  1. Los puntos 1 a 3 no me han pillado de sorpresa, pero el 4 y sobretodo el 5 si que me han dejado un tanto K.O., sobretodo el último: si el "te quiero" o el "amor" de una mujer es tan voluble y no implica ni siquiera que vaya a ser un apoyo para ti, la pregunta del millón sería: ¿De que sirve estar con una mujer (hablo de una relación)? Total para tener algo de sexo siempre se puede recurrir a sexo esporádico (en el caso de que sea posible) o profesionales.

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  2. Tampoco ha de ser tomado como algo axiomático. Si una mujer esta enamorada de ti realmente u obsesionada contigo, es capaz de cualquier cosa y de asumir mucho más de lo que estaría dispuesta en una relación de pareja que pudiésemos llamar "normal".

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