EGREGORES Y ENERGÍA DE ADORACIÓN: LA DIFERENCIA ENTRE PEDIR Y DECRETAR🗿

Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá. Porque todo el que pide recibe, el que busca halla, y al que llama se le abrirá.

— Evangelio de Mateo 7: 7–8


El porqué las religiones nos enseñan a pedir o a suplicar desde el primer momento, no solamente es un acto para educarnos en la sumisión, sino es parte de la programación, para otorgar energía de adoración, en lugar de hacernos conscientes de nuestro poder creador, para decretar y generar realidad. Este poder creador se lo reservan para ellos.

La energía de adoración y el poder creador son dos cosas muy diferentes, pero que si de programación estuviésemos hablando, se ejecutan de forma parecida. Podemos decir, aunque no sea exactamente así, que hablamos de comandos de voz, en los que por un lado le pides algo a alguien, y por otro, das una orden para que se materialice una realidad.

Tanto la mente individual como la colectiva, son capaces de crear. Es por ello que tenemos que prestar especial atención, a aquello en lo que nos enfocamos, porque sin ser conscientes de ello, estamos creando realidad continuamente. Puede hacerse positiva o negativamente, y está directamente relacionado con nuestros impulsos y estado emocional.

¿A QUIÉN REZAS Y POR QUÉ LO HACES?


Si te enseñan a pedir desde un primer momento, es porque lo que quieren de ti, no es más que un esclavo que les alimenta, desde una forzada posición de necesidad. Sin este condicionamiento, nuestra relación con el medio hubiera sido muy distinta. A pesar de todo, las religiones y sectas se adaptan y evolucionan bajo nuevos conceptos. El fin es el mismo.


Desde la perspectiva del consumo humano o alimentación animal, nos puede costar entender que existen otras formas de alimentarse, según tipo de organismo o entidad. Si juntas esto a una percepción limitada y a un condicionamiento constante, basado en flujos de información, cambiantes y arbitrarios, es difícil salir conscientemente de la ignorancia.

Cuando creemos que la realidad es reducida, acorde a nuestra percepción, tendemos a creer que conocemos muchas más respuestas. Pero si te paras a pensar un poco, cuando estás pidiendo, rogando o reclamando algo a alguien, de alguna manera, reconoces su autoridad o la desigualdad existente. Y mucho más, cuando ese reclamo se hace en masa.

NOSOTROS SOMOS QUIENES OTORGAMOS AUTORIDAD


Nadie es autónomo al 100% ni se autogestiona al 100% pero una cosa es prestar un servicio, y otra muy distinta, que se nos divida, enfrente, o se nos fuerce a ser dependientes de entidades que se llaman a sí mismas necesarias o creadoras, cuando realmente no lo son. Cuando lo único que hacen es parasitarnos, bajo una falsa capa de autoridad.


Aunque las personas que tengamos delante, representando a estas autoridades o deidades, son solamente una fachada perceptible para nosotros, nos condicionan a canalizar y enfocar toda esa energía de adoración a través de las religiones, la política o el deporte de élite. Ellos se llevan su parte, aunque se encuentren en el nivel más bajo. Es su pacto.

Muchas veces hemos creído estar haciendo más fuerza y presión social, reclamando o protestando por una causa justa, y hemos podido alcanzar metas o conquistar derechos civiles, que quizás antes no teníamos, pero podemos estar seguros que también hemos pagado un precio energético. Una concentración o una manifestación, son alimento.

¿QUÉ ES LO QUE ESTAMOS DEFENDIENDO EXACTAMENTE?


De igual manera que también lo son los cultos religiosos, o los acontecimientos deportivos que no solamente mueven dinero, sino que generan estados alterados en la gente, que sin saber por qué, puede llegar a enfrentarse o a discutir con su propio vecino ya no solamente por motivos de convivencia, sino también y más graves, por religiosos, políticos o deportivos.


Si pudiésemos ver las redes invisibles a través de las cuales se canalizan todas nuestras emociones extremas, fanatización, motivaciones que creemos justas siempre contra alguien, y no solo eso... sino que además pudiésemos ver hacia dónde se dirigen, y quiénes son exactamente las entidades que se alimentan de ellos, entenderíamos muchas cosas.

Cosas como por qué interesa mantenernos en constante tensión social y miedo, hasta el ridículo de la mentira más irracional, o por qué nunca se dan buenas noticias, o por qué se nos enfrenta por colectivos, colores, partidos y religiones. Y por qué a estas entidades, no les es rentable, ni energética ni económicamente, que llevemos una vida sana y tranquila.

EL PODER CREADOR DE LOS DECRETOS


Con una vida dedicada a nuestra vocación, y siguiendo tu propio camino individual en paz, a estas entidades no les llegaría alimento. El diseño de esta matrix holográfica, está hecho en función de, hagamos lo que hagamos, seamos explotados para aprovechamiento energético cómo peaje de paso, por tener una experiencia de vida en esta 3ª dimensión demiúrgica.


Es por eso que se nos enseña antes a pedir que a decretar. La función de un decreto es ejecutar un cambio en la realidad que nos afecta. Mal entendido, una orden, y ya hay un exceso de gente que quiere dar órdenes y mandar sobre otros… de eso ya hay mucho. Un decreto y una orden pueden llegar a confundirse, y muchos se vienen arriba con poquito.

Quiénes administran la realidad, nos inundan de pistas falsas e interferencias sobre el propio conocimiento, para que cuando hayamos descubierto nueva información o nuevas herramientas, ellos también salgan beneficiados por algún lado. Por mucho el peso de la ignorancia, sigue superando al consciente: hay que tener cuidado con lo que se decreta.

LA CREACIÓN DE EGREGORES por LA MEntE colEctiva


Se llama egregor a un conglomerado específico de energías del plano astral, compartidas por un colectivo humano, que terminan consolidándose en una entidad sumidero, que surge cómo fruto de la adoración y creencia de este colectivo, que consciente o inconscientemente, enfoca su atención y emociones sobre determinadas creencias.


Las características de los objetivos del colectivo, son lo que le dan sus cualidades específicas al egregor, mientras que las emociones son las que le dan la fuerza. Podríamos decir que la emoción es el "material" y la atención es la dirección y "la forma" que conforman al egregor, mucho más allá de una mera fantasía o metáfora filosófica.

El Ser Humano es co-creador de su realidad a través de sus pensamientos y creencias. Y ciertamente es así. No pensar en "algo" no va a hacer que deje de existir... pero el hecho de prestarle nuestras emociones y pensamientos a ciertas entidades, hacen que estos tengan más potencia, se reflejen, se manifiesten y se precipiten activamente sobre el mundo.


Somos antihéroes en un mundo que ha dejado de creer en los hombres buenos.

Comentarios

  1. Muy interesante pero entonces ¿cómo decretar? ¿qué fórmulas utilizar?

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    1. Existen tantas fórmulas como personas, no hay una manera única, reglada o correcta de hacerlo. Solo has de ser consciente de lo que ♂stas decretando y calcular su entropia y consecuencias. Te recomiendo los videos de:

      el Guerrero Interdimensional: https://www.youtube.com/channel/UC1UrzIzOxNqWxumczHy1a3A
      Jaconor 73: https://www.youtube.com/watch?v=7zRspp0DqSQ&list=PLyMhGLVTb2sFKwfeB_9KEEf5JckorS9Z7

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    2. Gracias , muy interesante...
      Siento que hay que dominar la mente , el proposito es evolucionar , y siento que la clave esta en el amor incondicional , pero claro prinero hay que experimentar y comprender , asi podemos ver al otro como ser perfecto en su interior , seria como ver su poder , eso seria el amor , una frecuencia divina que tenemos todos y la mayoria no sabemos ver , quizas los egregor son creaciones propias de las sombras de cada uno por eso a mas pides mas sombras egregors se crean y estas se alimentan , pedir y pedir es estar fuera de la esencia , vivir en lo material , la clave esta dentro de nosotros....
      Saludos Fany , gracias

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